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EFECTO DE LA MADERA RAMEAL FRAGMENTADA (MRF) EN UN SUELO CON CULTIVO DE ¨CEBOLLA (Allium Cepa)¨ CON BAJOS PORCENTAJES DE HUMEDAD Y MATERIA ORGANICA EN LA ESTACION EXPERIMENTAL DE AGROFORESTERIA ANDINA MOLLESNEJTA EN COMBUYO-COCHABAMBA BOLIVIA.

INTRODUCCIÓN

La materia orgánica de los suelos juega un rol trascendental en la mantención de la fertilidad integral del suelo, tanto en variables químicas, físicas y biológicas.

El desgaste de los nutrientes en los suelo se ha producido principalmente por efecto de la erosión, por lixiviar los nutrientes, el laboreo excesivo del suelo, la quema de rastrojos y la ausencia de incorporación de enmiendas orgánicas y/o uso de abonos verdes.

En los últimos años la fertilización inorgánica se ha privilegiado, induciendo un desgaste de la materia orgánica nativa del suelo. Esto ha provocado un deterioro de la condición física afectando principalmente la porosidad, retención de humedad, velocidad de infiltración, estructura y aireación del suelo. Todo esto afecta significativamente al crecimiento de raíces, lo que a su vez deteriora el crecimiento aéreo y la calidad de los frutos cosechados.

La ausencia de programas definidos en la manutención de la materia orgánica de los suelos obedece al hecho de la mayoría de los especialistas en fertilidad de suelos ha considerado la fertilidad solamente fundada en principios químicos. Es decir, que la productividad agrícola sería posible mantenerla a partir de una exclusiva fertilización orgánica. Este planteamiento ha ignorado la importancia de las condiciones físicas y biológicas del suelo que tiene una enorme trascendencia sobre la disponibilidad del agua, patógenos del suelo y la biodisponibilidad de los nutrientes. (Brutti, citado por Costas, 2001).

La búsqueda de nuevos métodos en cuanto a la intervención de la materia orgánica en la regeneración de suelo es interminable, aun en la actualidad se siguen probando métodos los cuales tengan mayor efecto en la Pedogenesis del suelo, pero entre métodos poco conocidos está la Madera Rameal Fragmentada (MRF). Los ensayos realizados en este método por una gran mayoría dieron como resultado elevados rendimientos en los cultivos, pero el mayor impacto que se tuvo no fue en los cultivos sino en la estructura del suelo ya que el desarrollo del cultivo se dio con normalidad pero al mismo tiempo el aumento de la metería orgánica era notorio el cual es materia prima en el suelo para la proliferación de macro y micro organismos los cuales son los encargados en la disponibilidad de los nutrientes para los cultivos.

La Madera Rameal Fragmentada (MRF) es un método no probado en Bolivia, el efecto más sobresaliente de la (MRF) se da con agricultura orgánica. En Bolivia con la gran diversidad de pisos ecológicos y con el menor porcentaje en el uso en productos químicos en la producción agrícola, es un punto muy grande de referencia para hacer ensayos con este método.

ANTECEDENTES

El efecto de la aplicación de la Madera Rameal Fragmentada en cultivos de hortalizas está muy poco documentada. En Bolivia no se dio hasta el momento.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Hoy en día la baja fertilidad y la falta de nutrientes en los suelos es un problema muy amplio que se debe a muchos factores. Entre estos resalta:

  1. El uso excesivo del suelo.
  2. La utilización de productos químicos en la producción agrícola.

Para esto solo queda resolverlo de una manera más comprometida con el suelo y el medio ambiente, tratando de llevarse en armonía con la madre naturaleza. A todo esto la aplicación de la Madera Rameal Fragmentada (MRF) hace que además de que el cultivo se desarrolle con mayor vigor y tenga como resultado cultivos de mayor calidad al mismo tiempo el efecto de la (MRF) aun después del cosechado del cultivo siga teniendo efecto en el suelo.

JUSTIFICACIÓN

A través del presente trabajo se pretende demostrar el efecto que tiene la Madera Rameal Fragmentada (MRF) en un suelo con un cultivo característico para los valles interandinos.

En este caso es la cebolla “Allium cepa”, pueda que de una manera la producción orgánica puede tener efectos muy positivos en los cultivos y al mismo tiempo el suelo no se vea empobrecido en cuanto a la fertilidad y los nutrientes.

La Madera Rameal Fragmentada (MRF) mitigara los problemas más comunes en esta región como la falta de humedad en los suelos en tiempos de sequía, y la falta de nutrientes en el suelo. (Lemieux, 1999).

JUSTIFICATIVO DEL USO DEL CULTIVO

La cebolla es un cultivo con un promedio de 5 meses de desarrollo con un comportamiento excesivo en la absorción de nutrientes en el suelo. Se eligió el cultivo de la cebollapor ser una de las especies que por lo general no es atacada por animales silvestres como pajaros cuyes y conejos silvestres.

OBJETIVOS

Objetivo General

  • Evaluar el efecto de la Madera Rameal Fragmentada (MRF) en un suelo con cultivo en este caso la cebolla “Allium cepa” en la Estación Experimental de la Agroforesteria Andina Mollesnejta en Cochabamba.

Objetivos Específicos

  • Determinar si la Madera Rameal Fragmentada (MRF) tiene efecto en el rendimiento en el cultivo de la cebolla.
  • Evaluar el porcentaje de incremento en la materia orgánica en el suelo antes y después del desarrollo de la cebolla. .
  • Determinar el incremento en la porcentaje de las propiedades físicas y químicas relacionadas con la metería orgánica en el suelo.
  • Determinar la relación benefició costo parcial de tres variedades de cebolla “Allium cepa” con el uso de la Madera Rameal Fragmentada (MRF).

HIPÓTESIS

  • El método de la Madera Rameal Fragmentada (MRF) no tiene efecto sobre un suelo con cultivo en este caso la Cebolla.

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

LA MADERA RAMELA FRAGMENTADA MRF

Características pedogenéticas de la madera rameal fragmentada

La Madera Rameal Fragmentada o MRF se produce a partir de ramas que tengan un diámetro inferior a 7 cm. Estas son fragmentadas en pequeños pedazos de 1 a 10 cm de longitud los cuales se prestan bien a una invasión de hongos basidiomicetos. Estos hongos transforman la MRF transfiriendo los nutrientes hacia la biomasa microbiana y contribuyen a la despolimerización de la lignina joven. Esta vía conduce a la formación de humus, de los ácidos húmico y fúlvico, la base misma de la pedogénesis y de la constitución de las cadenas tróficas.

Fuentes y propiedades de la MRF

La MRF se produce esencialmente a partir de las ramas de las plantas leñosas utilizando partes que no tienen, o tienen poca, utilidad como leña o madera. Sin embargo, se ha comprobado que, desde el punto de vista biológico, es justamente esas partes las que contienen numerosos compuestos (ejemplos: celulosas, hemicelulosas, lignina, proteínas, glúcidos, fitohormonas) que serán transformadas en formas simples o complejas por los microorganismos del suelo. Al mismo tiempo, se vuelven disponibles los elementos minerales (ejemplos: NO- , NH+4, H2PO2-4 o HPO2-4, K+, Ca2+, Mn2+, Fe2+, y orgánicos tales como las enzimas, etc.).

Todas estas sustancias, puestas en circulación en el suelo, son indispensables para el crecimiento de los vegetales, la constitución de las cadenas tróficas lo mismo que para la estructuración del suelo por un conjunto de mecanismos propios de la pedogénesis. Idealmente, la MRF debe ser incorporada al suelo tan pronto sea producida. Es necesario evitar la fermentación por vía de la formación de “compost”.

Modo de evolución de la MRF en el suelo

Para que la aplicación de la MRF sea de provecho, es necesario que tenga un buen contacto con el suelo, en la forma de una capa nueva, en el medio forestal, o mezclada con el suelo en parcelas agrícolas u hortícolas. Si esta exigencia inicial no se respeta, la eficacia de la MRF estará comprometida. Si la colonización primaria de la MRF se inicia con bacterias o actinomicetos, los basidiomicetos serían relegados y la despolimerización de la lignina será aleatoria o inhibida. En tales casos, la transformación de la MRF se hará en detrimento del suelo y beneficiará poco, o nada, a las plantas. Esto tendrá por consecuencia perturbar la disponibilidad de los nutrientes y de los compuestos orgánicos que naturalmente influyen en el control del agua en el suelo. (Lemieux, 1999).

Aun cuando actualmente esas ramas sean consideradas como desechos, según el lugar donde se encuentren, realmente es todo lo contrario en el plano del potencial de la regeneración físico-química y biológica, en especial de los suelos fuertemente degradados por las prácticas culturales extractivas convencionales.

Justificación del momento oportuno para la aplicación de la MRF

A fin de obtener los mejores resultados, la MRF debería incorporarse en el suelo en el otoño, y de preferencia luego de la caída de las hojas. Si todavía están presentes las hojas, es importante evitar la fermentación de la MRF antes de que sea incorporada al suelo. La microflora pionera (basidiomicetos) que tiene las propiedades más ventajosas para asegurar una transformación de la MRF y de obtener el máximo de energía parece ya estar presente sobre las hojas y sobre las ramas.        Ya       que      las transferencias energéticas           suceden          lentamente,     por concentración de los ciclos bencénicos y la modificación de la estructura de la lignina, los nutrientes deben ser metabolizados por la biomasa microbiana, principalmente del micelio de los basidiomicetos. Es la microfauna fungívora la que asimilará los nutrientes y la energía contenida en la biomasa microbiana. Así, luego de una primera ingestión, las sustancias nutritivas son inmovilizadas en esta biomasa; de ahí, la ausencia de pérdidas por lixiviación hacia la capa freática.

La actividad de la biomasa microbiana contribuirá a la disponibilidad gradual de los nutrientes, en la solución del suelo o por vía enzimática, para el crecimiento de las plantas. Habrá, entonces, un uso máximo de los nutrientes al mismo tiempo que se reducen las pérdidas. Esto explica los aumentos impresionantes en el rendimiento de numerosos cultivos que van desde 30% hasta 1,000%. Los efectos de la MRF aplicada al suelo pueden persistir durante un período bastante prolongado en medio templado; esto es, alrededor de 5 años para una aplicación inicial de 2 cm de MRF (200 m3/ha).

Aprovisionamiento de MRF

En la práctica, es preferible que los productores agrícolas y hortícolas tengan una fuente de aprovisionamiento de MRF próxima a sus lugares de cultivo. De todas formas, si este material falta en la región inmediata, podría importarse de otra región. Se recomienda de usar únicamente especies latifoliadas.

La producción de MRF puede hacerse con una cosechadora de maíz si son difíciles de encontrar maquinas fragmentadoras forestales. En los primeros ensayos, es recomendable usar la MRF de especies vegetales bien identificadas y separadas unas de otras. Esto es para determinar los efectos de cada una de las especies sobre el mejoramiento de las propiedades fisico-químicas y biológicas del suelo, lo mismo que sobre el rendimiento de los cultivos y otros. Luego, será posible hacer mezclas calibradas de MRF de diferentes especies arbustivas y/o arborescentes de latifoliadas.

Preparación del suelo

El suelo será arado y rastrillado previamente para obtener una superficie relativamente homogénea. Luego, la MRF se esparce uniformemente en una capa de 2 cm de espesor (20 L/m2) y se mezclará bien con los primeros 10 a 12 cm de suelo con la ayuda de un utensilio mecánico disponible y apropiado.

Período de esparcimiento de la MRF

El período del primer esparcimiento de la MRF será función de la estación en la región escogida. Se podría situar hacia el fin del otoño o a inicios del invierno, estando las ramas sin hojas. La segunda aplicación será efectuada con MRF con hojas y durante el período de cultivo de las plantas. En este último caso, habrá que hacer una fertilización nitrogenada de apoyo. Así, se aplicará 1 Kg. de nitrato de amonio por tonelada de MRF fresca. La presencia de hojas fermentables ocasiona siempre dificultades con relación a la colonización primaria por los basidiomicetos. Así, la MRF con hojas debe ser incorporada de manera la más homogénea posible para evitar la fermentación. (Lemieux, 1999).

PROPIEDADES FISICO-QUIMICAS DEL SUELO Y SU RELACIÓN CON LA MATERIA ORGÁNICA

Propiedades físicas

Las principales propiedades físicas del suelo son el color, la textura, la estructura y las relacionadas con la capacidad de retención de agua en el suelo.

Color

Esta propiedad permite deducir rasgos importantes en el suelo: un color oscuro o negro indica contenido alto en materia orgánica, color blancuzco presencia de carbonatos y/o yesos, colores grises/verdes/azulados hidromorfía permanente. El color se caracteriza por tres parámetros que son: Matiz o Hue, que expresa la longitud de onda dominante en la radiación reflejada. Se consideran cinco colores principales (R, rojo; Y, amarillo; G, verde, B, azul y P, púrpura) y cinco intermedios. Brillo o Value que expresa la porción de luz reflejada y mide el grado de claridad o de oscuridad relativa del color comparado con el blanco absoluto. Intensidad o Croma que expresa la pureza relativa del color del matiz de que se trate. Un horizonte puede presentar un color uniforme o presentar manchas de distinto color.

Textura.

El suelo está constituido por partículas de diferente tamaño. Conocer la granulometría es esencial para cualquier estudio del suelo. Para agrupar a los constituyentes del suelo según su tamaño se han establecido muchas clasificaciones. Básicamente todas aceptan los términos de grava, arena, limo y arcilla, pero difieren en los valores de los límites establecidos para definir cada clase. Definimos textura del suelo como la relación existente entre los porcentajes de las diferentes fracciones (arena, limo y arcilla). Las combinaciones posibles de estos porcentajes pueden agruparse en unas pocas clases de tamaño de partículas o clases texturales. Se utilizan numerosos tipos de diagramas (circulares, de barras), pero el más ampliamente empleado es el triángulo de texturas o Diagrama textural.

La determinación del contenido de las arenas se hace mediante tamices de diferentes tamaños. La del limo y arcilla mediante el método de la pipeta de Robinson que se basa en la velocidad de sedimentación de estas partículas según la ley de Stokes.

En general se puede decir que los suelos arenosos tienen buena aireación, son fáciles de labrar, son deficientes en nutrientes para las plantas, con baja retención de agua ya que se desecan con facilidad y son muy permeables. En los suelos limosos se producen efectos de impermeabilidad y mala aireación, carecen de propiedades coloidales y no tienen apenas la posibilidad de formar agregados. Los suelos arcillosos son ricos en nutrientes, pero si hay un exceso de arcilla (>30%) son impermeables, las labores agrícolas son difíciles debido a su fuerte plasticidad en estado húmedo o a una excesiva compactación en estado seco. Los suelos con textura franca (equilibrada) es la ideal para el cultivo, aunque hay que tener en cuenta otros factores como el contenido en materia orgánica, régimen de humedad del suelo, clima, etc.

Estructura.

Las partículas no se suelen presentar en el suelo de un modo totalmente independiente, sino que se encuentran más o menos ligadas unas a otras, constituyendo los agregados. Así, la estructura de un suelo se puede definir como “el modo de agregación o unión de los constituyentes del suelo (partículas minerales, materia orgánica, etc.)”.

Entre los factores que influyen o determinan la morfología de la estructura están: a) la cantidad o porcentaje del material o matriz que une las partículas del suelo (carbonatos, arcilla, materia orgánica); b) la textura; c) la actividad biológica del suelo (lombrices) y d) la influencia humana (en el horizonte cultivado se forma una estructura con una morfología totalmente distinta a la natural que poseía el suelo).

Densidad aparente

El suelo como todo cuerpo poroso tiene dos densidades. La densidad real (densidad media de sus partículas sólidas) y la densidad aparente (teniendo en cuenta el volumen de poros).

La densidad aparente refleja el contenido total de porosidad en un suelo y es importante para el manejo de los suelos (refleja la compactación y facilidad de circulación de agua y aire). También es un dato necesario para transformar muchos de los resultados de los análisis de los suelos en el laboratorio (expresados en % en peso) a valores de % en volumen en el campo.

Propiedades físico-químicas.

Cambio iónico.

Se define el cambio iónico como los procesos reversibles por los cuales las partículas sólidas del suelo, adsorben iones de la fase líquida liberando al mismo tiempo otros iones en cantidades equivalentes, estableciéndose el equilibrio entre ambos.

Es un proceso dinámico que se desarrolla en la superficie de las partículas. Como los iones adsorbidos quedan en posición asimilable constituyen la reserva de nutrientes para las plantas.

Las causas que originan el intercambio iónico son los desequilibrios eléctricos de las partículas del suelo. Para neutralizar las cargas se adsorben iones, que se pegan a la superficie de las partículas. Quedan débilmente retenidos sobre las partículas del suelo y se pueden intercambiar con la solución del suelo.

Existen tres teorías que tratan de explicar el porqué de este proceso.

•       Red cristalina. Considera las partículas de los minerales como sólidos iónicos. Los iones de los bordes están débilmente retenidos por lo que pueden abandonar la estructura y pueden cambiarse con los de la solución del suelo.

•       Doble capa eléctrica. Considera el contacto entre el sólido y la fase líquida como un condensador plano. Entre el metal (el sólido) y el electrólito (la disolución) existe una diferencia de potencial que atrae a los iones de la solución del suelo. Se forma una doble capa eléctrica formada por los iones del sólido y los atraídos en la solución.

•       Membrana semipermeable. La interface sólido-líquido actúa como una membrana semipermeable que deja pasar los iones de la solución y a los de la superficie de las partículas pero no a los del interior de los materiales.

Básicamente las tres teorías son compatibles y simplemente se trata de enfoques distintos:

–       Iones débilmente retenidos para la teoría cristalina.

–       Desequilibrios eléctricos para la teoría de la doble capa eléctrica.

–       Diferentes concentraciones para la teoría de la membrana semipermeable.

Capacidad de intercambio de cationes, CIC

Dentro del cambio iónico el más importante y mejor conocido es la capacidad de intercambio catiónico. En el suelo son varios los materiales que pueden cambiar cationes, los principales son las arcillas y la materia orgánica (los dos materiales presentan propiedades coloidales). Una suspensión o dispersión coloidal es un sistema físico que está compuesto de un material en forma líquida o gaseosa, en el cual hay inmersas partículas, por lo general sólidas, de pequeño tamaño, en principio, del orden de las micras.

Las causas de la capacidad de cambio de cationes de las arcillas son:

•       Sustituciones atómicas dentro de la red.

•       Existencia de bordes (superficies descompensadas).

•       Disociación de los OH de las capas basales.

•       Enlaces de Van der Waals, que es un tipo de forma electrostática y se establece entre dos grupos no cargados. Son muy débiles individualmente, pero son importantes cuando su número es elevado.

En las arcillas, además de en su superficie, los iones pueden entrar entre las láminas.

Las causas de la capacidad de cambio de materia orgánica son:

•       Disociación de los OH.

•       Disociación de los COOH.

•       En cuanto a los factores que hacen que un suelo tenga una determinada capacidad de cambio de cationes son varios.

•       Tamaño de las partículas. Cuanta más pequeña sea la partícula, más grande será la capacidad de cambio.

•       Naturaleza de las partículas. La composición y estructura de las partículas influirá en las posibilidades de cambio de sus cationes. Así la capacidad de intercambio catiónico (CIC) de algunos de los materiales más comunes en los suelos los representamos en la siguiente tabla.

Naturaleza de la partícula     CIC, meq/100g

•       Cuarzo y feldespatos 1-2

•       Oxidos e hidróx. Fe y Al

•       Caolinita         3-15

•       Ilita y clorita    10-40

•       Montmorillonita          80-150

•       Vermiculita     100-160

•       Materia orgánica        300-500

La naturaleza del cambiador confiere mayor a menor capacidad de cambio. Cada 1% de arcilla puede repercutir en medio miliequivalente en la capacidad de cambio de cationes del suelo. Si en vez de arcilla nos referimos a la materia orgánica, cada 1% puede repercutir en 2 miliequivalentes más.

• Tipo de cationes cambiables. La capacidad de cambio de cationes representa el total de cargas negativas, o lo que es lo mismo el número de cargas positivas que incorporan los cationes que vienen a fijarse.

No obstante, la naturaleza de los cationes de cambio puede modificar el valor de la capacidad de cambio, aumentándola o disminuyéndola, en función de su carga y de su tamaño. Los cationes divalentes, trivalentes… al adsorberse aumentan la capacidad de cationes de cambio, mientras que los cationes de gran tamaño (radicales orgánicos) disminuyen la CIC al bloquear, por su tamaño, posiciones de cambio.

• pH. Los suelos presentan distinta capacidad de cambio en función del pH. A pH bajos los hidrogeniones están fuertemente retenidos en las superficies de las partículas, pero a pH altos los H de los grupos carboxílicos primero y de los OH después, se disocian y los H+ pueden ser intercambiados por cationes.

Esto es la consecuencia de que la capacidad de cambio de cationes aumente con el pH.

Los cationes que frecuentemente ocupan las posiciones de cambio en los suelos son: Ca++, Mg++, K+, Na+, H+, Al+++, Fe+++, Fe++, NH4+, Mn++, Cu++ y Zn++.

En los suelo ácidos predominan H+ y Al+++, en los suelos alcalinos predominan las bases fundamentalmente el Na+ y en los neutros el Ca++.

La relación en el complejo de cambio entre los cationes y el H+ + Al+++, expresado en %, representa el grado de saturación grado de saturación: V=S/Tx100 siendo, T = capacidad de cambio. Mide la cantidad de bases de cambio (T = S + Al+++ + H+)

S = Ca++ + Mg++ + Na+ + K+.

Cuando V > 50% el suelo está saturado.

Si V < 50% el suelo se encuentra insaturado. Las posiciones de cambio están ocupadas principalmente por H+ y Al+++; se trata de un medio pobre en nutrientes.

La importancia de la capacidad de cambio es que:

•       Controla la disponibilidad de nutrientes para las plantas: K+, Mg++, Ca++, entre otros.

•       Interviene en los procesos de floculación – dispersión de arcilla y por consiguiente en el desarrollo de la estructura y estabilidad de los agregados.

•       Determina el papel del suelo como depurador natural al permitir la retención de elementos contaminantes incorporados al suelo.

Acidez del suelo

La acidez del suelo mide la concentración en hidrogeniones (H+). En los suelos los hidrogeniones están en la solución, pero también existen en el complejo de cambio. Así hay dos tipos de acidez: una la activa o real (debida a los H+ en solución) y otra de cambio o de reserva (para los H+ adsorbidos). Ambas están en equilibrio dinámico. Si se eliminan H+ de la solución se liberan otros tantos H+ adsorbidos. Como consecuencia el suelo muestra una fuerte resistencia a cualquier modificación de su pH.

Los factores que hacen que el suelo tenga un determinado valor de pH son diversos, fundamentalmente: naturaleza del material original, factor biótico, precipitaciones, complejo adsorbente (saturado en cationes ácidos o básicos).

Propiedades químicas.

Son las que dependen de la parte más íntima del suelo como es su propia composición química. Las más importantes desde el punto de vista de la génesis del suelo son la alteración mineral y la formación de nuevas especies, así como lo relativo a la destrucción de la materia orgánica fresca y la formación de las sustancias húmicas. Además se deben considerar compuestos que perteneciendo a la fase sólida del suelo, pueden pasar fácilmente a la fase líquida por ser extraordinariamente solubles, por lo que tienen una extraordinaria movilidad.

Corresponden fundamentalmente a los contenidos de diferentes sustancias importantes como macronutrientes (N, P, Ca, K, Mg, S) y micronutrientes (Fe, Mn, Cu, Zn, B, Mo, Cl) para las plantas, o por dotar al suelo de determinadas características (Carbono orgánico, Carbonato cálcico, Fe en diferentes estados). Es lo que consideramos las sales solubles del suelo, que incluyen a aquellas cuya solubilidad es más alta que la del yeso y cuya consecuencia es la salinidad.

La salinización natural del suelo es un fenómeno asociado a condiciones climáticas de aridez y a la presencia de materiales originales ricos en sales, como sucede con ciertas margas. No obstante, existe una salinidad adquirida por el riego prolongado con aguas de elevado contenido salino, en suelos de baja permeabilidad y bajo climas secos subhúmedos o más secos.

El contenido salino del suelo suele medirse de forma indirecta, dado que la presencia de iones en el agua la hace conductora de la electricidad, se utiliza la conductividad del extracto de saturación para estimar en contenido en sales solubles. Se entiende por extracto de saturación la solución extraída del suelo después de saturarlo con agua, buscando ponerlo en un punto cercano a su capacidad de campo, dada que esta es la situación más perdurable con una concentración mínima de sales. Un estado de mayor humedad presentaría una solución más diluida pero de escasa duración temporal; un estado más seco elevaría la concentración pero sería muy variable en el tiempo.

Como quiera que la conductividad eléctrica varía con la movilidad de los iones y por tanto con la temperatura, para obtener valores comparables siempre se mide a una temperatura fija de 25º C.

La presencia de sales ejerce una doble influencia en el suelo, por un lado la posible toxicidad de algunos iones presentes como el sodio, y de otro lado el incremento en la presión osmótica de la solución que dificulta la absorción de agua por parte de las plantas, de hecho su efecto se suma al potencial matricial; esto hace que los suelos salinos se comporten fisiológicamente como secos con un nivel de humedad apreciable.

COMO LA MATERIA ORGÁNICA FORMA LA ESTRUCTURA DEL SUELO

Cuando los residuos vegetales son incorporados a los suelos varios compuestos orgánicos se descomponen. La descomposición es un proceso biológico donde el colapso físico y la transformación bioquímica de las moléculas de los complejos orgánicos de los materiales muertos se convierten en moléculas simples e inorgánicas (Juma, 1998).

Los residuos de los cultivos contienen principalmente compuestos complejos de carbono que se originan en las paredes celulares. Estas cadenas de carbono, con cantidades variables de oxígeno, hidrógeno, nitrógeno, fósforo y azufre adjuntos, son las bases para los azúcares simples y los aminoácidos.

La descomposición sucesiva del material muerto y la materia orgánica modificada resulta en la formación de una materia orgánica más compleja llamada humus. El humus afecta las propiedades del suelo y su color que se vuelve más oscuro; incrementa la agregación del suelo y la estabilidad de los agregados; aumenta la capacidad de intercambio catiónico y aporta nitrógeno, fósforo y otros nutrientes durante su lenta descomposición.

El humus está formado por sustancias húmicas complejas (ácido húmico y huminas, ácidos fúlvicos) que permanecen en el suelo después de la descomposición de los residuos.

El humus también cumple una función importante en la estructura del suelo. Sin humus los suelos con altos contenidos de limo o arcilla se compactarían fácilmente al ser labrados. Los polisacáridos son las sustancias que realmente unen las partículas de suelo; la materia orgánica más resistente mantiene unidos los microagregados mientras que los ácidos fúlvicos ligan los macroagregados. Los azúcares, los aminoácidos y los fosfolípidos son las fuentes de nitrógeno, fósforo y azufre para los microorganismos y el crecimiento de las plantas.

La actividad de excavación de las lombrices aporta canales para la entrada de aire y el paso del agua, lo cual tiene un importante efecto sobre la difusión del oxígeno en la zona radical y en el drenaje. Las lombrices de tierra que habitan en las raíces crean numerosos canales a lo largo y a lo ancho de la superficie del suelo, cuando los residuos son conservados en la superficie del suelo incrementando la porosidad general. Los canales largos verticales creados por las lombrices que excavan en profundidad contribuyen a incrementar sensiblemente la infiltración del agua bajo condiciones de intensas lluvias o en condiciones de suelos saturados. Las lombrices mejoran la agregación del suelo.

COMPONENTES Y FUNCIÓN DEL HUMUS

El humus o la materia orgánica humificada, es la parte remanente de la materia orgánica que ha sido usada y transformada por varios organismos del suelo. Es un compuesto relativamente estable formado por sustancias húmicas, incluyendo ácidos húmicos, ácidos fúlvicos, ácidos hematomelánicos y huminas. Es probablemente el material que contiene carbono más ampliamente distribuido en los medios terrestres y acuáticos. El humus no puede ser fácilmente descompuesto debido a sus íntimas interacciones con los minerales del suelo y además es químicamente demasiado complejo para poder ser usado por otros organismos.

Una de las más importantes características de las sustancias húmicas es su capacidad para interactuar con iones metálicos, óxidos, hidratos, minerales y sustancias orgánicas. Mediante la formación de esos complejos las sustancias húmicas pueden:

  • Disolver, movilizar y transportar metales y sustancias orgánicas en los suelos y las aguas, es decir, disponibilidad de nutrientes, especialmente aquellos presentes solamente en las micro concentraciones.
  • Acumularse en ciertos horizontes del suelo, o sea una reducción de la toxicidad, por ejemplo, del aluminio en los suelos ácidos o la captura de los contaminantes de herbicidas tales como la atrazina o el trifluralin en las cavidades de las sustancias húmicas.

Entre 35 y 55 por ciento de la parte no viviente de la materia orgánica es humus. Este es un importante amortiguador, reduciendo las fluctuaciones en los suelos ácidos y la disponibilidad de nutrientes. Comparadas con simples moléculas orgánicas, las sustancias húmicas son grandes, con altos pesos moleculares y muy complejos. Las características de la parte bien descompuesta de la materia orgánica, o sea el humus, son muy diferentes de aquellas que poseen las moléculas orgánicas simples. Mientras que se conoce bastante bien su composición química, la importancia relativa de los distintos tipos de materiales húmicos sobre el crecimiento de las plantas no está aún bien establecida.

El humus está formado por diferentes sustancias húmicas:

  • Ácidos fúlvicos: es la fracción del humus soluble en agua bajo todas las condiciones de pH. Su color es normalmente amarillo claro o amarillo oscuro.
  • Ácidos húmicos: es la fracción del humus soluble en el agua, excepto para condiciones de pH>2. El color normal es marrón oscuro o negro.

El término ácido es usado para describir los ácidos húmicos debido a que se comportan como un ácido débil.

Las huminas consisten de diferentes sustancias húmicas:

  • Humina: es la fracción del humus insoluble en agua a ningún pH y que no puede ser extraída con una base fuerte como el hidróxido de sodio (NaOH). Comúnmente es de color negro.

Las sustancias húmicas y fúlvicas favorecen el crecimiento de la planta directamente a través de los efectos fisiológicos y nutricionales. Algunas de estas sustancias funcionan como hormonas naturales de las plantas (auxinas y giberelinas) y son capaces de mejorar la germinación de las semillas, la iniciación radical y pueden servir como fuente de nitrógeno, fósforo y azufre.

Indirectamente, pueden afectar el crecimiento de la planta mediante la modificación de las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, por ejemplo, el incremento de la capacidad de retención de agua y la capacidad de intercambio iónico y favorecer una mejor labranza y aireación mediante una buena estructura del suelo.

Los ácidos húmicos y fúlvicos son mezclas complejas de grandes moléculas. Los ácidos húmicos son más grandes que los ácidos fúlvicos. Por un largo tiempo se pensó que los ácidos fúlvicos eran convertidos en ácidos húmicos pero hoy en día este proceso es descrito de diferente forma. Las distintas sustancias se diferencian solamente en su solubilidad en el agua. Los ácidos fúlvicos son producidos en las etapas iniciales de la formación del humus. Las cantidades relativas de los ácidos húmicos y fúlvicos en los suelos varían con el tipo de suelo y las prácticas de su manejo. El humus de los suelos forestales es caracterizado por un alto contenido de ácidos fúlvicos mientras que el humus de las áreas agrícolas y de las praderas contiene más ácidos húmicos. (Brutti, citado por Costas, 2001).

El Cultivo

Importancia del Cultivo

Herbas (1995), indica que los valles de Cochabamba por sus óptimas condiciones de clima se han convertido en productoras de hortalizas siendo la cebolla como hortaliza más cultivada de la región constituyendo además una fuente interesante de ingresos económicos para el agricultor. Por otra parte las bondades nutritivas, de la cebolla se convierten en una hortaliza imprescindible en la dieta diaria del hombre tanto del área urbana como en la rural.

Importancia Nutricional Del Cultivo

El consumo de cebolla está asociado con la reducción de lípidos en sangre, el colesterol y la actividad anti plaquetaria, factores que contribuyen a disminuir los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de muerte en muchos países.

El sabor en cebolla está dado por compuestos azufrados volátil y no volátil y en menor medida por azúcares solubles. La pungencia se desarrolla cuando compuestos azufrados conocidos como precursores de sabor, luego de cortado el bulbo y cuando se rompe el tejido, reaccionan con una enzima llamada gallinasa. Esta enzima convierte a los precursores de sabor en compuestos azufrados muy inestables, responsables del sabor y el efecto lacrimógeno de la cebolla (Galmarini, 2000).

La composición química de la cebolla cada 100 gramos de producto fresco se muestra en la siguiente tabla.

Agua 86-90 %
Proteínas 0.5-1.6 %
Lípidos 0.1-0.6 %
Hidratos de Carbono 6-11 %
Valor energético 20-37 calorías
Vitamina A 40 U.I.
Vitamina C 9-23 miligramos
Fósforo 27-73 miligramos
Calcio 27-62 miligramos
Hierro 0.5-1 miligramos
Potasio 120-180 miligramos
Sodio 10 miligramos

Fuente (Galmarini, 2000).

Producción Nacional

 

  • La cebolla ocupa el cuarto lugar en la producción mundial de hortalizas, con un volumen de 57,9 millones de toneladas.
  • En Bolivia se producen 81 mil tn/año que representa un valor de más de 156 millones de bolivianos por año (Principalmente Cochabamba, Chuquisaca, Santa Cruz y La Paz).
  • Se cultivan 10 mil hectáreas con rendimiento promedio nacional de 8,6 tn/ha.
  • La cebolla GLOBOSA REVOLUCION tiene un rendimiento de hasta 40 tn/ha, lo cual permitirá producir más en menor superficie, aprovecha al máximo el suelo, del agua para el riego, la mano de obra, reduciendo los costos y ofreciendo más cebolla en el mercado (Ensayos de validación dieron 42 tn/ha Culpina –Chuquisaca- y 45 tn/ha Cochabamba). (INIAF, 2012)

Origen

La cebolla es originaria de Asia Central, sin embargo, su domesticación se realizó en varios lugares del mundo independientemente.  Actualmente se produce con éxito en climas templados y secos, e incluso, en zonas con características subtropicales, no teniendo éxito su producción en condiciones con exceso de humedad y altas temperaturas (DEPRESTO et al., 1992, citado por CASTILLO, 1999).

Requerimientos edafoclimaticos

Clima

Según Tiscornia (1988), la cebolla se adapta mejor a un clima cálido y templado. Necesita la luz del día duración de 15 horas, para poder formar bulbos.

Herbas (1995), dice, que la cebolla es un cultivo resistente al frio y que requiere temperaturas mínimas de 5ºC para germinar y 12 – 13ºC como máximo para desarrollarse.

En caso de las heladas, las tardías pueden ocasionar daños.

Sobrino (1992), informa, que aunque se trate de una especie más adaptada a climas templados o cálidos, la actual disponibilidad de variedades permite que se adapte a zonas frías, y hace posible su cultivo en altas latitudes donde el frio es muy extremado, siempre que durante la vegetación se consigan las condiciones climáticas que permitan cubrir la necesidad de fotoperiodo y la temperatura para la buena formación de los bulbos.

CNPSH (1998), menciona, que la cebolla necesita en clima templado-frio y no soporta climas cálidos de elevadas temperaturas.

Suelo

Según Tiscornia (1988), los suelos más apropiados son las tierras ligeras, silicosas o silico-arcillosas, pero de manera general se adaptan a todos los suelos, excepto a los húmedos.

Herbas (1995), menciona, que la cebolla prospera mejor en suelo franco bien drenado y fértil, aunque pueden desarrollarse en suelos arcillosos; además es una planta poco tolerante a la acidez del suelo y medianamente la salinidad.

Sobrino (1992), informa, que las tierras más apropiadas para la producción de bulbos son las de consistencia media, en las que existe una cierta proporción de arcilla, sin que sea excesiva para perjudicar su drenaje. Si el suelo es demasiado compacto, los bulbos alcanzaran un tamaño menor, y cuando la humedad es excesiva es posible que la pudran.

Humedad

Según Tiscornia (1988), cuando se cultiva en apoca seca los riegos en la falta de humedad en el suelo serán mayores que en una época no tan seca para el cultivo, tomando en cuenta esto el riego se la dará según al requerimiento del cultivo, un riego de 10 días es suficiente repitiéndose cuando faltan 20 días para la cosecha.

Fotoperiodo

Ferran (1975), indica que la duración del fotoperiodo es en función a la latitud, lo mismo que la temperatura, las horas luz del día tienen decidida influencia sobre la formación de bulbos de la cebolla.

Los cultivos crecen mejor en días de 10 a 12 horas, se adaptan a las faces limitadas por las latitudes de 0-24 y hasta 28ºC, a veces pueden formar bulbos en latitudes mayores si las temperaturas son frescas, las cuales no aceleraran el desarrollo del bulbo.

Densidad de plantación

Caseres (1998) indica, que cuando las plántulas alcanzan una altura de 12-20cm. con una distancia entre plantas sobre el surco de 5-10cm. la cantidad de semilla es de 4kg/ha haciendo variar entre 20000-40000 plantas en algunos casos se ha llegado hasta 60000 plantines/ha.

Segun Herbas (1995) indica, que la distancia entre surcos es de 40-60cm según la variedad, y la distancia entre planta es de 5-10cm. Además la preparación del suelo se la hará con dos semanas de anticipación.

CNPSH (1998) menciona, que la cantidad de semilla a utilizar que se recomienda es de 33g de semilla por metro cuadrado en almacigo y entre 4-5kg. de semilla por hectárea.

Preparación del terreno.

Tamaro (1977) señala, que se requiere de una adecuada preparación del terreno igual que todas las hortalizas. Esto implica, arado, desterronado y nivelado del terreno, pero sobre todo el uso del riego es indispensable en este cultivo.

Herbas(1995), dependiendo de la época de plantación, la preparación del suelo debe realizarse con suficiente anticipación, es necesario que en la preparación del suelo deben eliminarse residuos de cosechas anteriores, se requiere de varias pasadas de arado hasta mullir completamente el terreno.

Trasplante.

Herbas (1995) indica, que el trasplante es anual, dependiendo de las zonas. En algunos lugares acostumbran distribuir las plantas a las faldas del surco, otra persona se dedica a cubrirlos con tierra y un tercero procede al riego en forma inmediata.

Sobrino (1994) señala, que la separación entre líneas y plantas es variable, dependiendo del tamaño del bulbo, en lo que influye la variedad y también si queremos forzar un menor crecimiento que supondrán un marco más reducido. Entre surcos la separación llega a ser de 15-20 o inclusive 30cm., aunque las más corrientes son las primeras, y la separación entre plantas puede oscilar entre 10-20 cm.

Denisen (1987) indica, que al momento de ser trasplantadas se debe tener mucho cuidado de no dañar en lo posible la parte radicular del cultivo.

CNPSH (1998) indica, que para ser trasplantadas las plántulas de cebolla deben tener entre 15-20cm. de altura, lo que ocurre de dos a tres meses después de la siembra, y el trasplante se la realiza a distancia entre 20-30cm. entre surco y 10cm. entre planta.

Fertilización.

Segun Aitken (1987) recomienda, utilizar una gran cantidad de estiércol y materia orgánica. Dependiendo del análisis del suelo, si da bue os resultados se recomienda usar entre 350-500 kg/ha. y la fertilización completa de un fertilizante completo como el 15-15-15.

CNPSH (1998) recomienda, poner estiércol (guano) en el momento de preparado del suelo, razón de 12 tn/ha si es de rumiante, y de 10 tn/ha si rs gallinaza, también la fertilización química en el momento del trasplante y aporque en una proporción de 100-90-100 en todo el ciclo. Esto quiere decir que se colocan 12 bolsas de fertilizante 15-15-15 más media bolsa de urea, es importante fertilizar en dos tiempos, primero en el trasplante y luego en el aporque.

Carpida.

Herbas (1995) indica, que de 20-30 días después del trasplante cuando las malezas no han alcanzado su estadio de dos a tres hojas verdaderas.

Villaroel (1997) indica, que la primera carpida debe realizarse a los 15 días después del trasplante cuando las malezas cuando las malezas no han alcanzado su estadio de dos o tres hojas verdaderas.

Aporque.

Herbas (1995) indica, que el aporque se la realiza 20-30 días después de la carpida se debe mover completamente el suelo alrededor de las plántulas la misma que puede estar acompañada por la segunda aplicación del fertilizante.

CNPSH (1998), el control mecánico o aporque, se la realiza después de 45 días del trasplante, si no se ha realizado el control químico, se debería hacer aporque en dos ocasiones, cuando se ha realizado el control químico, el aporque se hace a los 60 días después del trasplante, ese aporque sirve también para aflojar el terreno y hacer la segunda fertilización.

Riego.

Cada cinco días después del trasplante por un periodo de 15 días hasta que la plántula se prenda o inicie la formación de nuevas raicillas, posteriormente puede realizarse cada 10 a 15 días después del aporque se recomienda someter a estrés por lo menos 10 días para inducir a la bulbificacion, Herbas (1995).

Sobrino (1992), los riegos suele realizarse cada 10-15 días, según la época y la capacidad de retención de agua del suelo.

Aitken (1987) menciona, que el riego es muy importante ya que la cebolla requiere abúndate agua durante la geminación y desarrollo.

CNPSH (1998), el riego se inicia se inicia inmediatamente después del trasplante. Se riega una vez una vez que se ha trasplantado entre 5-10 surcos, con el propósito de garantizar un buen rendimiento, en los próximos 20 días, los riegos deben ser periódicos y cuidar que el suelo siempre tenga buena humedad. Debe evitarse los encharcamientos por mal drenaje, los cuales son causantes por el retardamiento del crecimiento y la muerte de la planta, además crean las condiciones para la aparición de enfermedades y plagas, (hongos y bacterias).

Recolección.  

Se debe realizar cuando los bulbos están suficientemente maduros, un síntoma de que la cebolla alcanzo su madures es el doblamiento del follaje y cambio de color el mismo, el ecotipo precoz como la “Mizqueña” alcanza su madures a partir de los 100 días, en cambio la Caramarqueña necesita 150 días para alcanzar su madures.

CNPSH (1998), el ciclo de producción de la cebolla, dura 150 días hasta la aparición de los bulbos maduros, después del trasplante, la cosecha se la realiza cavando los surcos con picotas; se hace secar 2-3 días en el mismo campo y posteriormente se almacena. La cosecha de cebolla se realiza también en verde cunado aún no ha desarrollado por completo la cabeza. Esta cosecha se la realiza después de los tres meses después del trasplante.

LOCALIZACIÓN

Ubicación Geográfica

El predio está ubicado en el Valle de Cochabamba, Provincia de Quillacollo, Municipio de Vinto, encima del canal de riego de la comunidad de Combuyo, en la ladera de la Cordillera del Tunari a una altura promedia de 2.500 m.s.n.m (GPS: Limite al noroeste 17°21,2274’ + 66°21,0839’, limite al nordeste 17°21,1085 + 66°20,8782’, limite al suroeste 17°21,4490’ + 66°20,8154’, limite al sureste 17°21,3452’ + 66°20,7529’). (Stadler-kaulich, n. 2010).

Características Ecológicas

Clima

El clima es semiárido con precipitaciones pluvial de 400 a 700 mm/año y una temperatura promedio anual de 18° Celsius. (Stadler-kaulich, n. 2010)

Suelo

El terreno es muy pedregoso y anteriormente, por la carga de ganado de pastoreo, el suelo había sido sumamente degradado y erosionado, mostrando cárcavas y deslizamientos. (Stadler-kaulich, n. 2010)

Flora

La región de las laderas que corresponde a los valles y las montañas semiáridas de la cadena montañosa. La vegetación de la primera zona se caracteriza por un estrato arbóreo xerofítico, con las siguientes especies: el molle (Schinus molle), Chirimolle (Fagara coco), la Chacatea (Dodonaea viscosa) el k’inhi (Acacia macracantha), el aliso (Alnus acuminata), la kishuara (Buddleja hypoleuca) y la thola (Baccharis dracunculifolia). (PDM municipio de vinto, 2011).

MATERIALES MÉTODOS.

Materiales de Campo

  • Azadón.
  • Picota,
  • Estiércol (guano animal)

Cinta métrica

  • Estacas
  • Letreros para identificar las parcelas

Material Genético

  • Plántulas de cebolla variedad perrilla de Parotani

De gabinete

  • Calculadora
  • Planillas de datos (libro de campo)
  • Ordenador
  • Marcadores
  • Bolígrafos
  • Hojas bond

Metodología

5.2.1. Procedimiento experimental

La investigación se llevara a cabo en la Estación Experimental Mollesnejta a campo abierto, se realizaran las siguientes actividades:

  1. Preparado del terreno: Comprende el roturado a 30 cm de profundidad, desterronado, limpieza, nivelado, replanteo de unidades experimentales y abonado con estiércol fermentado a razón de 10 T ha, e incorporación de la madera rameal fragmentada a razón de 5 T ha.
  2. Preparado de la Madera Rameal Fragmentada (MRF): Las ramas trituradas, serán ramas podadas previamente en los mismos predios del campo experimental.
  3. trasplante: se realizar el trasplante al campo definitivo cuando esta alcance de 15-20 cm. de altura, con una distancia este surco de 30 cm. y la distancia entre plantas de 10 y 15 cm, una se termine el trasplante se pondrá una cobertura de unos 2cm de madera rameal fragmentada.
  4. Riego: se realizara en el momento de la plantación, aunque la cebolla es exigente en agua para este ensayo se someterá a los escases de agua y probar la efectividad de la MRF.
  5. Carpida y deshierbé: se realizara la carpida después de 30 días realizada la plantación, con la aplicación de un herbicida orgánico.
  6. Aporque: el aporque se la realizará 20 días después de la carpida la cual estará acompañada de la segunda aplicación del guano animal.
  7. Fumigación: se harán tratamientos fitosanitarios en el caso de presentar incidencia mayor de enfermedades se hará aplicaciones de productos netamente orgánicos.

MUESTREO DE SUELO Y EL ANÁLISIS EN LABORATORIO

El muestreo de suelo se hará en dos diferentes etapas del ensayo, una antes de empezar con el trabajo de campo y la segunda despues de la cosecha del cultivo.

DISEÑO EXPERIMENTAL

La investigación bajo Diseño Bloques completos al Azar con un total tres tratamientos y tres repeticiones.

Factores de estudio o tratamientos en estudio

Los factores en estudio y los tratamientos se muestran a continuación:

Factor A: con o sin cobertura Factor B: variedades de cebolla tratamiento
a1 con cobertura b1= criolla rosada T1=a1b1
b2= globosa T2=a1b2
b3=perilla T3=a1b3
a2 sin cobertura b1=criolla rosada T4=a2b1
b2=globosa T5=a2b2
b3=perilla T6=a1b3

 

Nombre y apellido: MARCO ANTONIO GUARACHI CONDORI

E –mail: MARC_GR@hotmail.com

Celular: 79631619- 77488452-71956023

Egresado/ING.AGRONOMICA/UPEA

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